HISTORIA CONOCIDA DE UNA ALFETTA GT 1.6

40 AÑOS DE ALFETTA
En el marco de la conmemoración de los primeros 40 años de la emblemática coupé del biscione, otro socio comparte su experiencia y deja una reseña de su impecable ejemplar.

Disfruto mi Alfetta GT 1,6 desde el año 2005 cuando se la compre a Carlos Rocca su anterior y segundo propietario.
Ella me ha traído dos satisfacciones relevantes entre otras: la primera es que construimos con Carlos una excelente amistad que ya lleva casi diez años, esto no hubiera sucedido si no nos hubiéramos cruzado en la negociación de compra venta.
La segunda es obviamente el placer de manejarla y cuidarla para que se mantenga impecable como el día que salió de su proceso de restauración.
Aquellos que han tenido la suerte de sentarse frente al volante y conducir este clásico deportivo italiano, saben de lo que hablo. A pesar que ya han pasado más de 35 años desde que fue diseñada, su manejo es suficientemente ágil como para disfrutarlo aun en el extremadamente intrincado y rápido transito ciudadano. El sonido del motor y su reacción, su suspensión dura pero no rígida y la comodidad de su habitáculo convierten el paseo dominical o la salida al rally en una experiencia muy gratificante.
En “nuestra” GT no hay lugar para salidas de “carrera”, ni menos salidas en días de lluvia (por eso tuve faltazos de último momento a alguna competencia del Club). Escribí “nuestra” pues con Carlos Rocca tenemos un pacto similar al de una conocida empresa de recuperación de vehículos “Lo mío es tuyo y lo tuyo en nuestro”, ninguno puede vender un clásico sin dar la primera opción al otro.
No profundizare aquí sobre las características y estado de esta Alfetta GT pues las fotos que se acompañan resultan seguramente suficientes, si puede resultar de interés contarles su historia y la de quienes han sido sus dueños conocidos.
Con Carlos también compartimos nuestra extrema (algunos dirán enfermiza) rigurosidad por preservar la originalidad y el mantenimiento de la unidad. En particular, Carlos que es un muy exigente restaurador de clásicos, ha lanzado al mercado un buen número de unidades recuperadas, otra de ellas es una Lancia Fulvia color blanca que tal vez el lector haya visto con admiración en encuentros de clásicos.
Según sabemos, nuestra GT tuvo una primera dueña que la uso bien, se ocupó en forma razonable de mantenerla aunque el paso del tiempo y la debilidad conocida de la industria italiana de esos tiempos respecto al tratamiento de la chapa, ya habían hecho algunos impactos en el casco que sin embargo no tenía golpes significativos.
Como ha hecho en todos sus proyectos, Carlos procedió a partir desde 0, es decir desarmar todo, y reemplazar lo necesario (y lo que no, también) por repuestos originales encontrados en cualquier parte del mundo donde se encontraran. Esto ocurrió hace ya diez años.
Así, la carrocería fue arenada, reconstruida en lo necesario, tratada y pintada con el rojo alfa original en el taller de Osvaldo Rudi. Ellos también se ocuparon de los interiores, con reemplazo del tapizado de cuero en el tono original del modelo. Faros, parilla y parabrisas fueron reemplazados por nuevos a pesar que los originales estaban en buenas condiciones.
El motor hecho a nuevo con repuestos originales por el reconocido Onel Lenisse, quien también se ocupó de recorrer la transmisión y la suspensión a la que no hubo necesidad de efectuar reparaciones mayores, se cambiaron amortiguadores, discos, calipers y el resto del sistema de frenos. También fueron reemplazados los radiadores, los recipientes de plástico y demás accesorios complementarios del motor.
El resultado está a la vista, una unidad en estado de concurso con riguroso apego a la condición en que salió de la fábrica hace 35 años.
Con afecto
Adolfo Ablatico
Mayo de 2014

por Francisco Yantorno

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